Hoteles en Praga

Praga es la ciudad de los bohemios, los que gustan de torres puntiagudas y sombras chinescas por la noche. Ciudad maravillosa, envuelta siempre en una ligera llovizna, a veces de agua, a veces de misterio. A la luz del día Praga es elegante, pero cuando la oscuridad la busca, Praga simplemente te enamora.

La Ciudad Vieja de Praga, conocida como Stare Mesto, es lugar de sueños y fotografías de postal. Entrar a ella por el Puente de Carlos, contemplando la esfera del Reloj Astronómico en la altura, y buscar el centro de la Plaza de la Ciudad Vieja, centro neurálgico de Praga desde la Edad Media, con el edificio del Ayuntamiento.

De nuevo podéis regresar sobre vuestros pasos, cruzando el Puente de Carlos, ahora hacia Mala Strana, la Ciudad Pequeña, para visitar la Iglesia de San Nicolás, el mejor barroco checo. Buen lugar este para reservar nuestros hoteles en Praga, con la vista puesta en la otra orilla.

Hay una zona no tan conocida como las otras dos en Praga, pero que es la que aglutina una gran cantidad de lugares de interés. Se trata de Hradcany, donde se sitúan, por ejemplo, el Castillo de Praga, la fortaleza medieval más grande del mundo, o la increíble Catedral de San Vito, lo mejor del gótico del país.

Antes de pasar a Nove Mesto, la Ciudad Nueva, tenéis que visitar el Monasterio Strahov, que cuenta con una hermosa pinacoteca. Ya en la parte moderna de Praga hay que detenerse en la Plaza Wenceslao, lugar histórico. Pero para historia, el Barrio Judío de Praga, con su antiguo cementerio y hasta seis sinagogas.

Un fin de semana barato en Praga es una buena opción para recorrer la ciudad. Cualquiera de los lugares que os acabamos de mencionar os embaucarán, y os darán la sensación de estar visitando una de las ciudades más bellas de Europa. No lo dudéis, es así.