Hoteles en Oviedo

Oviedo es de esas ciudades que sabe conjugar perfectamente el encanto de lo viejo y lo moderno, con una elegancia asturiana que sorprende e impresiona. Es en el casco antiguo donde se concentran la mayoría de sus lugares de interés, por lo que no hay mejor sitio entonces para reservar vuestros hoteles en Oviedo.

Y el corazón de ese centro histórico es la Catedral de Oviedo, con su bella torre iluminada en la oscuridad de la noche, dando sombra a la estatua de la Regenta que camina oscura y señorial por la plaza. Sin alejarnos mucho de la Catedral podemos visitar la Iglesia de San Tirso, el Museo de Bellas Artes y el Museo Arqueológico.

Nos adentramos en el laberinto de callejuelas que es el centro histórico de Oviedo, para acabar en la Plaza de Daoíz y Velarde, con la Biblioteca Municipal y, sobre todo, el Palacio del Marqués de San Féliz. Cerca se hallan el Ayuntamiento y la Iglesia de San Isidoro, de finales del siglo XVI.

Atravesando la Plaza de Riego se llega hasta el edificio de la imponente Universidad de Oviedo y el Palacio de Camposagrado, y tras pasar por la Plaza de la Escandalera, contemplar el Teatro Campoamor, ya en la zona conocida como el Ensanche.

De la Oviedo antigua tenemos que hacer un apartado especial para la Oviedo prerrománica, ya que este estilo no tiene igual en esta ciudad. Templos prerrománicos como la Iglesia de San Julián de los Prados, o la Iglesia de Santa María del Naranco y la Iglesia de San Miguel de Lillo, son recuerdos y fotografías que no deben faltar en vuestro fin de semana barato en Oviedo.

La Oviedo que nos queda, la moderna, se abre con el Palacio de Congresos y el Auditorio Príncipe Felipe, una imagen innovadora de una Oviedo que sigue creciendo, al amparo del sueño milenario de sus iglesias.