Hoteles en Nueva York

Nueva York es sencillamente la ciudad que nunca duerme. Esto quiere decir que siempre hay algo que hacer y que ver, una ciudad que nos saluda desde la Estatua de la Libertad, y que a veces parece caótica y a veces tranquila. Es Nueva York, poco más hay que decir.

Si queréis, por la mañana temprano nada mejor que acercarse a Wall Street, el Distrito Financiero, que es cuando se concentra todo el bullicio de los negocios del mundo. Buena hora para pasear por el Puente de Brooklyn, o visitar la Zona Cero donde se encontraban las célebres Torres Gemelas.

De ahí podemos ir a comer a Central Park. Bastarán unos bocadillos y coger fuerzas para marchar hacia la Estatua de la Libertad. Las vistas de la Bahía de Nueva York desde el barco que nos lleva a la estatua son impresionantes. Subir a la corona de la estatua y disfrutaréis como nunca.

Para buenas vistas también las que se tienen desde la cima del edificio del Empire State o el Rockefeller Center, rascacielos símbolos de la ciudad. De aquí hay que buscar sin dudarlo los paseos que ofrecen la Quinta Avenida, llena de todo tipo de cosas, y Times Square. De todas maneras, os aconsejamos Times Square sobre todo de noche, con sus luces de neón.

Si tenéis suerte, asistir a un partido de baloncesto en el Madison Square Garden, un espectáculo casi comparable con lo que podéis ver en los musicales de Broadway. Cerca de esta zona hay muy buenos hoteles en Nueva York, ideales para una estancia perfecta en la ciudad.

Y si sois de museos, en Nueva York tenéis para todos los gustos. El MOMA, el Metropolitan, el Guggenheim… pero estos son sólo los más conocidos, ya que hay otras joyas como el Madame Tussaud, el Museo de Historia Natural o el menos conocido pero interesantísimo Frick Collection.

Monumentos, espectáculos, museos, parques y rascacielos… Es verdad, Nueva York es la ciudad que nunca duerme. Cualquier oferta en Nueva York que aprovechéis descubriréis que es totalmente cierto.