Hoteles en Milán

Milán es la ciudad de la moda por antonomasia. Pasearéis por su centro histórico y encontraréis tiendas por todos los sitios y de todas las marcas, desde las más exclusivas, a otras más asequibles.

Lo mejor de todo es que Milán se puede decir que está todo a mano. Todo gira en torno al gran símbolo de la ciudad, que es la Catedral de Milán, el Duomo, la catedral gótica más grande del mundo.

De la catedral podemos pasar a la Galería Vittorio Emanuele, desde la que precisamente te puede ver hasta la catedral, un lugar ideal para pasar la tarde. Algunos les interesará más pasar ese momento en alguno de los museos de Milán, como el Museo del Teatro de la Scala o el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología Leonardo da Vinci.

Hay otros lugares menos conocidos pero que tenéis que visitar si tenéis reservados vuestros hoteles en Milán. Por ejemplo, para lugar histórico, la Iglesia de Santa María della Grazie, donde se halla el cuadro de La Última Cena de Leonardo da Vinci, o el Castillo Sforzesco, de la célebre familia Sforza.

Callejear por Milán es otro de los grandes descubrimientos. Las calles tienen el nombre de vías, y hay que recorrer la Vía Montenapoleone, la Vía Manzoni y la Vía Gesú, llenas de tiendas, de artistas callejeros, bares, restaurantes y cafés, que siempre suelen estar muy animados.

De noche, nada mejor que aprovechar nuestra estancia en Milán contemplando las Columnas de San Lorenzo y Navigli, o, si tenéis la suerte y aprovecháis algún fin de semana barato en Milán, un partido de fútbol en el estadio de San Siro.

Y si queréis hacer una excursión desde Milán, os aconsejamos que toméis algo de comer, y os acerquéis hasta el Lago di Como, un poco apartado, pero que sin duda será un recuerdo inolvidable.

Milán es el centro de la moda europea. Pero, como veis, también tiene una gran cantidad de atractivos muy interesantes.