Hoteles en Logroño

En Logroño, a pesar de su aspecto moderno, aún resuenan los ecos de los peregrinos que recorren su centro histórico en busca del apóstol Santiago. Cualquiera que desee comenzar su ruta por Logroño debería comenzarla en el Paseo del Espolón, frontera entre la vieja ciudad y la nueva.

Un poco más adelante, en la Plaza del Mercado, se levanta la Concatedral de Santa María de la Redonda, del siglo XV. A su lado os llamará la atención el precioso palacio de la Casa de los Chapiteles. Un poco a la sombra de la con catedral, la Iglesia de San Bartolomé, del siglo XIV.

Hay que acercarnos un poco al río Ebro para conocer la Iglesia de Santa María del Palacio, con su torre monumental y su gran retablo mayor. Y desde esta iglesia, la conocida Ruavieja, recorriendo el casco antiguo, paso obligado de miles de peregrinos. Precisamente aquí se alza la Iglesia de Santiago, zona en la que ubicar nuestros hoteles en Logroño.

Acabamos la Ruavieja en la Muralla del Revellín, frente al Parlamento, para dirigirnos ahora, después de visitar el Museo de la Rioja, a la parte moderna de Logroño, más allá de las antiguas murallas. Amplias avenidas que nos acercan al Teatro Bretón de los Herreros, el Instituto Sagasta o la Plaza de Abastos.

Edificios modernos serían el Ayuntamiento, el Palacio de Congresos y el Auditorium Rioja Fórum, además del Palacio de las Ciencias. Logroño tiene una vista preciosa desde el puente del río Ebro. Casas de colores y de piedra gris que se superponen y se reflejan en las aguas del río.

Aprovechar cualquiera de las ofertas en Logroño, y disfrutar de esta ciudad que guarda en silencio el legado de siglos y siglos de caminantes y peregrinos.